Los bofedales y turberas están en peligro debido a la explotación agrícola y el cambio climático. Estos ecosistemas son vitales para la biodiversidad y la regulación del agua, por lo que su conservación es urgente y necesaria.
Las turberas y los bofedales actúan como sumideros de carbono, ayudando a mitigar el cambio climático.
Los bofedales son cruciales para la regulación del ciclo del agua en las zonas andinas.
Los bofedales y turberas peruanos están siendo devastados por la explotación agrícola y el cambio climático. Esta degradación amenaza no solo a las especies que viven en estos ecosistemas, sino también a las comunidades locales que dependen de los recursos que proporcionan.
Ubicados en la región de Puno, Cusco, Apurimac, Junin, enfrentan graves amenazas debido a la expansión agrícola, la sobreexplotación de recursos hídricos y la contaminación por actividades mineras.
32%
de los bofedales presentan niveles críticos de contaminación por actividades mineras, y un 40% de las turberas han sido degradadas en los últimos 20 años.